Cuaderno de tapa dura, 90 gramos y costura francesa
Es la base del catálogo. La costura francesa deja el cuaderno abierto plano sobre la mesa, algo que se nota cuando se escribe cerca del centro de la página o se corrige varias veces el mismo párrafo. El papel de 90 gramos es un punto de partida razonable para tinta ferrogálica y para correcciones con lápiz, aunque con presión alta la tinta puede marcar el reverso.
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Blocs de práctica caligráfica
Hojas sueltas con guías para repetir trazos sin gastar el cuaderno bueno. Sirven para ensayar una letra nueva, probar una plumilla o medir cómo se comporta una tinta antes de pasarla en limpio. Se arrancan y se archivan, así que el bloc se convierte en un registro de pruebas más que en un objeto terminado.
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Sets de plumillas
Puntas flexibles, rígidas y de reservorio para cubrir variación de trazo, líneas uniformes y sesiones largas. La punta flexible sobre papel rugoso se engancha con facilidad, así que la elección depende del tipo de letra y de la textura del papel. Un mango cómodo pesa más de lo que parece cuando la práctica se extiende.
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Tintas ferrogálicas y libretas de bocetos
La tinta ferrogálica oscurece al oxidarse y pide limpiar la plumilla después de cada sesión para que los residuos no corroan la punta. En papeles de 90 gramos con buen encolado se comporta bien. Para bocetos con tinta y aguada, la libreta de algodón prensado en frío conserva una textura irregular que da carácter al trazo y aguanta capas ligeras sin deformarse.
Recomendaciones de gramaje